Hoy quiero compartir contigo algo súper valioso. Si eres como yo y te apasiona el mundo del Eneagrama, esta increíble herramienta de autoconocimiento que nos ayuda a comprender nuestro ego y a profundizar en nuestra personalidad, ¡quédate por aquí!
Cuando nos adentramos en este universo del Eneagrama, a menudo estamos como a la carrera, ¿verdad? 🏃🏻♀️➡️ Intentando desesperadamente descubrir nuestro eneatipo, saber si somos un eneatipo 1, un eneatipo 7, un eneatipo 4… ¡El que sea! Parece que hay una prisa enorme por ponerle una etiqueta a nuestra personalidad.
Y sí, 🙂↕️ descubrir tu eneatipo es súper importante, pero a lo largo de mi propio camino con el Eneagrama, me di cuenta de un montón de cosas que me hubiera encantado saber antes de descubrir mi eneatipo. Tuve que pasar por el proceso de conocer mi propio eneatipo para darme cuenta de todo esto.
Así que hoy, te traigo 10 cosas que a mí, personalmente, me hubiera gustado que me contaran antes de meterme de lleno en el Eneagrama. ¡Espero que te sirvan un montón!
1. No está mal ser como soy ni sentir como siento 💙
Muchas veces llegamos al mundo del Eneagrama en medio de una crisis personal, existencial, laboral, de pareja… En momentos chungos, momentos difíciles de nuestra vida. Quizás las cosas no nos han ido bien, o hay partes de nosotros mismos que no nos gustan. Puede que tengamos inseguridades que nos pesan, nos sintamos poca cosa, incapaces, o sintamos que nos esforzamos muchísimo sin obtener los resultados deseados.
O tal vez hacemos mucho por los demás y no sentimos que se nos retribuya. Empezamos a preguntarnos si hay algo malo en nosotros, si estamos haciendo algo mal, o si hay sentimientos que no deberíamos tener. 🤔 «¿No debería ser tan inseguro? ¿Debería ser más valiente y enfrentarme a mis miedos? ¿No debería ser tan arrastrado por la gente y pensar más en mis propias necesidades? ¿Por qué me siento culpable por ponerle un límite a esa persona que siempre se ha aprovechado de mí?».
Pero la verdad es que no hay nada malo con lo que sientes, no hay nada malo con quien eres. Simplemente, quizás no te conocías lo suficientemente bien. A través del Eneagrama (o de otras herramientas de autoconocimiento), empezamos a ser más conscientes de cómo actúa nuestro ego, cómo se manifiesta nuestro eneatipo, cómo surgen nuestros mecanismos de defensa de forma automática.
Esta falta de autoconocimiento nos desconecta de nosotros mismos, y entonces pensamos que no deberíamos sentir lo que sentimos, pensar lo que pensamos. El ejemplo de la culpa es muy claro. Si nunca has puesto un límite y de repente lo haces, es normal sentir culpa. Es una sensación nueva, a la que no estás acostumbrado.
Así que, ¡recuérdalo! No está mal sentir lo que sientes. Es tu eneatipo expresándose. 🧡 Una vez que lo conoces, puedes empezar a trabajarlo y a transformar esas dinámicas. ¡A mí me hubiera encantado saber esto antes! Porque vivía con una sensación constante de que «algo no encajaba» en mí, que no debería sentirme insegura, que me gustaría ser más capaz de actuar, pero me sentía bloqueada. La clave es autoconocimiento.
2. Cada persona tiene su forma de ver la vida, y no tiene por qué ser la misma que la tuya 👓
¡Esto es fundamental! No todo el mundo tiene que pensar como tú, no todo el mundo tiene que ver las cosas como tú. ¿Has visto esa imagen típica donde hay un número pintado en el suelo y una persona desde un lado ve un 6 y otra desde el otro lado ve un 9?. ¡Es una metáfora perfecta! Cada uno tiene su propia interpretación de la realidad.
Otra imagen muy utilizada en el Eneagrama es la de las gafas con las que vemos el mundo. Si yo soy un eneatipo 9 y tengo unas gafas azules, otra persona que es un eneatipo 7 tiene unas gafas verdes, y alguien más que es un eneatipo 3 tiene unas gafas rosas. ¡Cada uno ve la vida del color de sus gafas! Cada uno interpreta la realidad a través de la lente de su eneatipo.
Cada uno ve lo que puede ver con lo que tiene dentro, con su eneatipo y con todas las experiencias que ha vivido. Pero la interpretación de tu eneatipo es clave.
Si te encuentras con alguien de tu mismo eneatipo (incluso con el mismo subtipo), seguramente tendrás muchas cosas en común en cuanto a cómo ver la vida. 🧚♂️ Pero si te cruzas con alguien de otro eneatipo, es normal que haya discrepancias. ¡Y no pasa nada!.
Yo recuerdo desde siempre que si tenía problemas con alguien, me agobiaba, me adaptaba y cedía. Pero lo hacía sin comprender realmente que la otra persona tenía una forma diferente de ver las cosas. Ahora lo entiendo desde la perspectiva de mi eneatipo, pero antes era más una resignación que una comprensión genuina.
Conocer el Eneagrama y los nueve eneatipos te permite ver claramente cómo el resto de las personas interpretan la realidad de otra manera. ¡Y está todo bien con eso!.
3. No es mejor ni peor un eneatipo que otro 🙅♀️
¡Esto es súper importante grabárselo a fuego! Todos los eneatipos tenemos nuestras cosas, todos tenemos nuestra visión del mundo y todos tenemos nuestro ego. Todos tenemos nuestras luces y nuestras sombras.
Cada eneatipo tiene su parte bonita, alegre, positiva, que podemos sacar a la luz para ayudar a los demás, para ser amables, comprensivos, motivadores… ¡Los puntos positivos de cada eneatipo!. Pero también todos los eneatipos tienen su parte sombría, su parte oscura, su lado cabezota, intransigente, agresivo, manipulador… ¡Todos!.
Así que, no es mejor un eneatipo que otro. 🤌 No por ser un 2 eres mejor que un 4, o por ser un 5 eres peor que un 7. ¡Para nada!.
Comprender que cada personalidad, cada eneatipo, tiene sus luces y sus sombras te abre la mente y te ayuda a no juzgar a los demás… ¡Y a no juzgarte a ti mismo!.
A mí me hubiera encantado saber esto antes de conocer mi eneatipo. Antes de comprender el Eneagrama en profundidad, pensaba cosas como «¡Qué guay el siete, siempre alegre y positivo!», o «¡Qué poderoso el ocho, se atreve a todo!». Claro, yo veía reflejado en ellos lo que sentía que me faltaba. Ponía a algunos eneatipos por encima de otros.
Y luego pensaba «El nueve, tan perezoso…» o «El seis, qué miedoso… no me gusta el seis». Pero, ¡ojo!, comprender que cada eneatipo tiene su parte buena y su parte menos buena es crucial.
4. No hay que tomarse esto a la ligera, no es una carrera 🏎️
¡Calma, calma! El hecho de descubrir tu eneatipo no es una competición. Entiendo la ansiedad por querer saberlo ya, pero realmente, esa prisa puede hacer que acortes el proceso de autoconocimiento, que es lo más importante.
Al final, lo valioso es el camino, tu día a día, tu trabajo de observarte a ti mismo, de pillarte en esos momentos donde tu ego está actuando. Autoobservación, autoconocimiento, introspección… Eso es lo fundamental en este camino.
Para que finalmente te des cuenta: «¡Ah, claro! Estoy haciendo esto porque soy un nueve, o un seis, o un cinco…». Pero no hay que tomárselo a la ligera, no hay que correr a hacer un test para que te diga un número. (Por cierto 👉 en este enlace te explico por qué no recomiendo mucho los tests).
Todo lleva su proceso. Habrá quien descubra su eneatipo antes, y quien lo descubra más tarde. ¡Y no por eso es mejor ni peor!. Sí es verdad que descubrir tu eneatipo y conocerlo en profundidad puede abrirte la visión completamente, puede cambiarte la vida, como me la cambió a mí.
Así que, si quieres un empujoncito para descubrir tu eneatipo, te recomiendo mi Curso «Descubre tu eneatipo». Es un curso con vídeos grabados para que lo hagas a tu ritmo, donde te explico cada uno de los pasos importantes y fundamentales. Además, hay un ebook con toda la información del curso, un diario de identificación con ejercicios prácticos para tu día a día, y temas que no se suelen tratar mucho pero que son súper importantes, como tu pasado, tu niño interior, el eneatipo que vivías en la infancia, el eneatipo que rechazas… ¡Un montón de información valiosa y un paso a paso para que descubras tu eneatipo por ti mismo!
5. Te puede doler, realmente ❤️🩹
¡Ojo con esto! Descubrir tu eneatipo no es siempre maravilloso, no es un orgasmo emocional constante. Sí, te puedes dar cuenta de muchas cosas y se te puede abrir un mundo de lucidez, pero cuando contactas con tu herida emocional a nivel profundo, con esa parte tuya más «chunga», te puede doler un montón.
Yo recuerdo que al descubrirlo doloroso, fue impactante. Pero, la verdad, no me arrepiento de nada, porque a partir de ahí fue mi punto de inflexión, el inicio de mi transformación. Si no hubiera sido por ese momento y por el trabajo consciente que hice después, mi vida y mi interpretación de ella sería muy diferente ahora.
Así que sí, merece la pena pasar por ese dolor. Pero también hay que tener en cuenta que cada ego se autoengaña de cierta forma. Quizás egos más «positivos» como el 2, el 7, el 3 o el 9 pueden intentar ver solo el lado bueno de su eneatipo. Pero eso es autoengaño, y no te va a servir de mucho. Si contactas de verdad con tu ego, te va a doler.
6. Te vas a cuestionar un montón de cosas que has hecho a lo largo de tu vida 🙈
¡Prepárate para esto! Una vez que descubras tu eneatipo, vas a comprender el porqué de muchas cosas que has hecho, por qué haces lo que haces. Vas a comprender tu motivación profunda.
Y vas a empezar a cuestionarte cosas. En mi caso, me di cuenta de que todo lo que hacía para evitar el conflicto 😡 ¡No era consciente de ese enfado interno que tenía y que me llevaba a evitar cualquier confrontación externa para no conectar con mi propio conflicto!.
Me di cuenta de que, hiciera lo que hiciera, todo iba orientado a no enfadarme, a evitar discusiones, a no tener diferencias de opiniones, a no sentirme separada del otro, sino unida. ¡Todo porque realmente no me sentía unida conmigo misma, tenía un conflicto interior enorme!.
Recuerdo que esa pregunta me daba vueltas en la cabeza: «¿Todo lo hago para evitar el conflicto?». Y empecé a verlo en mi día a día. ¡Incluso una sonrisa al saludar era automática para evitar cualquier posible mal rollo!. Por supuesto, el ceder, el adaptarme… ¡Un millón de cosas que comprendí al descubrir mi eneatipo!. Vas a comprender muchas de tus acciones pasadas bajo una nueva luz.
7. Estabas atrapado en un montón de automatismos 🌀
¡Esta es una revelación importante! Antes de descubrir mi eneatipo, estaba atrapada en un montón de automatismos, de respuestas inconscientes, de reacciones que no sabía controlar (o mejor dicho, gestionar). Sentía que no podía pensar, sentir o hacer otra cosa que no fuera lo que mi eneatipo me «decía» que hiciera.
Y esto es muy inconsciente. Cuando no te conoces, cuando no has contactado a nivel profundo contigo mismo, simplemente reaccionas como siempre lo has hecho. Te molestan las mismas cosas, te enfadan las mismas situaciones, actúas de la misma forma.
Sí, evolucionamos y maduramos, 😌 pero hay una tendencia a reaccionar igual ante situaciones similares, a que te duela siempre lo mismo. ¿Por qué? Porque se está tocando esa herida emocional que no has mirado.
Al saber tu eneatipo, es como si esa «casilla» en la que estabas metido sin darte cuenta se hiciera visible. Porque mientras no te conoces, estás siempre reaccionando de la misma manera, sin poder elegir otra opción. No sabes interpretar lo que te pasa de otra forma, es como si no pudieras elegir, y eso te hace sufrir mucho. ¡A mí me hubiera encantado saber esto antes! Pero, curiosamente (o quizás no tanto), lo descubrí justo cuando conocí mi eneatipo en profundidad.
8. Conocer el eneatipo no es el final del camino, es solo el inicio ⛵️
¡Ojo con esto también! Cuando conoces tu eneatipo, no tienes todo hecho ni todo resuelto. ¡Al contrario! Es solamente el inicio del camino.
Una vez que descubres tu eneatipo, ahora te tienes que poner a trabajar en ti. 🫣 A mirarte, a autoobservarte, a pillarte en el día a día, a trabajar esas actitudes, comportamientos, pensamientos o emociones que no te gustan tanto de ti. Es como ese automatismo que sale porque eres el eneatipo que eres.
Conocer el eneatipo te da ese punto de partida para empezar a desarrollarte, a mirar en tu interior y a decir: «Vale, ahora sí puedo elegir». Ya no tienes que seguir sufriendo por no poder interpretar la realidad de otra forma. Ahora puedes elegir cómo tomarte las cosas, puedes comprender al otro, ver que tiene otro eneatipo, otro camino de vida, otra forma de ver las cosas. Ya no te tienes que tomar las cosas tan personales, y eso te hará sufrir menos. Cuando trabajas en ti, aunque sea con pequeñas cosas, a largo plazo el cambio es enorme.
9. Es muy difícil cambiar a tu ego 🫠
¡Aquí viene una verdad incómoda! No es tan fácil eso que dicen de «sí, sal del automatismo, cambia lo que sientes, cambia lo que piensas». ¡No se puede fácilmente!.
Ya es bastante difícil pillarte en el momento en que tu ego actúa y comprender que «vale, esto lo estoy haciendo por el mecanismo automático de mi eneatipo». ¡Darte cuenta de eso ya es todo un logro!.
👻 El ego tiende a arrastrarte para abajo, a seguir metiéndote en esa casilla, a seguir «tirando» de ti para que no hagas lo que tienes que hacer por ti.
Pero darte cuenta de esto es súper importante. A mí me hubiera encantado saberlo antes, porque pensaba que al descubrir mi eneatipo todo sería más fácil. Pero no, tu ego te sigue «tirando» para abajo, el mecanismo de defensa sigue saliendo, la herida emocional sigue doliendo, la pasión y la fijación siguen actuando… Aquí no se trataría tanto de intentar cambiarte, si no de aceptarte.
10. Conocer el Eneagrama es un regalo que te da la vida 🤲
A pesar de todo lo anterior, ¡esto es una gran verdad! Que el Eneagrama aparezca en tu vida es como un regalo caído del cielo. Es una pasada cómo se te abre un mundo nuevo de conocimiento, de autoconocimiento y de comprensión de un montón de cosas inconscientes. ¡A mí me encanta!.
Considero que haber conocido el Eneagrama en un momento de crisis fue un regalazo. 🎁 Estaba en el lugar indicado, en el momento indicado, y era mi momento de conocerlo.
Así que, si sientes que también ha llegado tu momento de conocer el Eneagrama más en profundidad, te invito a que, si aún tienes dudas sobre tu eneatipo, puedes dar el primer paso en este increíble camino de autodescubrimiento con mi curso «Descubre tu Eneatipo paso a paso». 💖


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