¿Cómo sanar la herida del eneatipo 2?

Descubre la herida del eneatipo 2 y aprende a sanarla

Si eres un eneatipo 2, probablemente te sientas como el amigo en quien todos confían, siempre dispuesto a ofrecer una mano o un hombro en el que llorar. Es genial ser tan cuidadoso y atento, pero ¿te has detenido a pensar en lo que esto significa para ti?

En el artículo de hoy exploraremos las razones detrás de esa necesidad de agradar siempre a los demás, para que puedas empezar a conocerte mejor. ¡Sigue leyendo!

Herida emocional de eneatipo 2

A menudo, detrás de esa inagotable disposición para ayudar, se esconde una herida emocional. Esta herida viene de un lugar muy temprano en la vida, posiblemente desde la infancia, donde sentiste que para ser querido y valorado necesitabas ser útil. Esto te hace pensar que, si dejas de ser útil y apoyar a los demás, serás abandonado o considerado indigno de amor. 

Entender esto es el primer paso para sanar. Recuerda siempre que tu valor no depende de cuánto haces por los demás, sino de quién eres.

Cómo sanar la herida del eneatipo 2

Como eneatipo 2, sabes lo difícil que puede ser poner tus necesidades antes que las de los demás, sobre todo porque se te hace muy difícil contactar con lo que necesitas. Hay una creencia inconsciente de que tú no tienes necesidades reales y que son los demás las que sí las tienen. Pero recuerda, sanar tu herida emocional no solo es importante, es necesario. 

No se trata de dejar de ser quien eres, sino de encontrar un equilibrio que te permita cuidar de ti mismo con el mismo amor y dedicación que ofreces a los demás. Aquí te dejo algunas sugerencias para empezar este viaje de sanación:

Afirma tu propio valor

Primero y más importante, tienes que recordar que vales muchísimo, y esto no depende de cuántas cosas hagas por los demás. 

Eres valioso por ser tú, con tus propios pensamientos, sentimientos y sueños. Comienza a mirarte en el espejo cada mañana y recuerda tu valor. No tienes que ganarte el amor de nadie porque YA eres digno de él.

Establece límites

Decir “no” no te hace egoísta ni menos cariñoso o amoroso.

Aprender a establecer límites es el primer acto de amor propio. Puede que al principio te sientas incómodo, pero con el tiempo, verás cómo se te hace más fácil y te sientes mejor. Recuerda: no tienes que cumplir cada petición o expectativa; está bien priorizar tu salud mental y tu bienestar.

Explora tus propias necesidades y deseos

Ahora, es momento de enfocarte en ti. ¿Qué te gusta hacer? ¿Qué te hace feliz? 

Dedica tiempo a descubrir tus propios intereses, hobbies o simplemente disfruta de momentos de tranquilidad. Este es un espacio para redescubrirte, para preguntarte qué es lo que realmente quieres en la vida, más allá de tu rol de cuidador o de tu creencia de que puedes con todo.

Practica el autocuidado

El autocuidado no es solo una moda; es una necesidad. Ya sea meditar, leer un libro, tomar un baño relajante o simplemente descansar, asegúrate de dedicar tiempo para cuidar de ti mismo. 

Piensa en esto como recargar tus baterías para poder seguir siendo esa persona cariñosa y de apoyo que naturalmente eres, pero lleno de amor propio.

Ahora te toca a ti sanar…

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Hola eneatípicos!
Yo soy Ana,
soy Eneatípica,

y me declaro investigadora del Eneagrama.

Creadora de la comunidad de “eneatípicos”, que cada día va creciendo más.

Si te interesa el mundo del autoconocimiento a través del Eneagrama, te invito a que te quedes leyendo este blog y navegando por los videos que comparto (que por cierto, también están en YouTube, sígueme por allí pra verlos primero, 😊).

Vas a descubrir mucho más de lo que te imaginabas sobre tu eneatipo.

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